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Numerología: caos y armonía

Mayo 11, 2008

El autor desconocido

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Este es el autor. No sabemos quién es. Él tampoco lo sabe. Deambula de manera esquizoide y obsesiva entre la rígida seriedad y la histérica alegría. El conservadurismo y el liberalismo, en sus sentidos más profundos. Por lo tanto sus declaraciones suelen ser confusas y contradictorias. Tan dispares como la naturaleza de sus investigaciones.

Numerología es la manifestación de una de sus personalidades. En este caso se trata del individuo que va por la vida observando señales. La faceta que muestra es el lenguaje de los números como eje en la dinámica de sus “revelaciones”. El azar determinado se manifiesta sobre la mesa con la cual juegan sus dos hijas y lo fotografía. La mugre se ha distribuido siguiendo el espontáneo trazado de La Naturaleza (el autor le confiere vitalidad a este “sistema altamente complejo”, como suele decir al referirse a la naturaleza).

Según pudimos entender, la serie registra la distribución de la mugre. Con el agregado de que aquí está presente la dinámica humana en su forma más esencial: a través de los particulares emplazamientos en que dejaron sus juguetes sus dos hijas…” fue la tarde anterior a una noche lluviosa”. Se trataría de la instantánea de un movimiento integrado y armónico entre el ser humano y su entorno.

En busca de la objetividad, el autor agrega un tono autoconciente. Es él quien “ve” la revelación. Si bien considera que sus imágenes gozan de una gran elocuencia a la hora de transmitir aquello que se le ha revelado, en su más profundo ser reconoce su carácter completamente contradictorio y a veces termina afirmando: no significa nada… y ni siquiera es bonito.

Estas facetas de absoluta indiferencia y desinterés -comprensibles en un ser esquizoide- lo han llevado a destruir gran parte de su obra. En esta ocasión pudimos deternerlo un instante más allá de su efímera presencia para hacerle unas preguntas, guardar el material y exhibirlo dentro del contexto más adecuado posible. La curaduría no podemos atribuírsela a una sola personalidad.

¿Por qué Numerología?¿Por qué le llamaron la atención esos círculos, rayas, sombras… toques de color…? ¿Qué está queriendo decirnos?

“La mesa me llamó la atención”, explica el autor, “allí estaba el paraguas y estaba el contorno de una cuerda que alguien había movido… parecía la sombra del tiempo… aún no había visto los números… corrí a comprarle baterías a mi Cybershot y cuando tuve la mesa al frente de la cámara comencé a tomarle fotos a las sombras… a los contornos… la del paraguas y su “sombra”… y entonces vi los números… las formas azarosas… números… no había sentido y me parecía en armonía…” En ese momento lo volvimos a perder y sobre estas palabras construimos nuestras propias elucubraciones:
¿Debimos quizá elegir otro título? ¿La armonía del sinsentido? ¿Y si lo que definió como “armonía” no era exactamente lo que sentía y en realidad estaba sintiendo “ruido”? ¿Debemos llamar a esta exposición: Ruidoso sentidoEl sentido del ruido…?

Pensar en armonía es pensar en su contrario… ¿puede ser desasogiego? ¿O caos?

Numerología: caos y armonía. Quizá así deba llamarse. Esto, claro está, sí y sólo sí sus imágenes son capaces de transmitirnos qué fue aquello que lo detuvo a contemplar la mesa. ¿Nos podrá transmitir su experiencia? ¿Habrá conseguido recrear el detonante para una contemplación estética que pudiera generar un cierto intercambio con otros obsesivos como él? ¿Qué más quería transmitir o simplemente emitir?

-1
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Su nombre, un número negativo (-1), puede deberse a que establece el momento previo… la llamada de atención: “aquí pasa algo”. “Mírame”.

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Este número (el cero) no indica nada. Está vacío. Es la ausencia absoluta. Pero la totalidad de la ausencia es la totalidad de la presencia. El vacío cuántico está lleno de apariciones, de partículas y antipartículas que aparecen y se eliminan inmediatamente. Chispas de luz en la oscuridad. Iluminan. Cuando estamos ante “la nada”, o “el vacío”, también estamos ante un infinito de potencias. Estas potencias, así como son de materia… ¿podrán serlo de sentido?

1 y 2
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Hemos intentado descifrar el motivo por el cual le quitó toda la saturación a la imagen. Quizá por ser la primera foto en tomar… aunque recordemos que no se había dado cuenta de los números sino hasta estar tomando las fotos… en todo caso, este es su lugar y sabemos que la numeración no responde al orden cronológico real en el que tomó las fotos. Quizá la imagen -1 sea la última que tomó…

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Aquí hay color. Salió de la dualidad. Del blanco y negro inicial. El número ya está presente. Es protagonista. Ya estamos fuera del orden en el que tomó las fotos… pero el número, curiosamente y a pesar de lo azaroso de las tomas, es el hilo conductor de un orden. El sentido de Numerología.

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4 horizontal
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Esto creemos que es un díptico. Una señal de “intención” y “selección”. Tomó las fotos y no sólo eso… fue eligiendo… pero sobre la marcha. ¿Qué guió su camino?

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Sospechamos que esta es la primera foto que tomó. La silueta de un paraguas. ¿Qué significado tiene el paraguas? ¿Será su caracterísitica de protector? ¿Nos protege del agua que fluye “de regreso” del cielo a la tierra? ¿Nos protegemos de la fluidez? ¿Los números nos protegen de la fluidez? ¿Nos ayudan a separar y ordenar? Más allá de simbolismos, aquí la silueta, la mancha, es tan definida que nos permite idearle sentidos.

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Aquí el número y la silueta. El color y la composición. ¿Acanza a tener sentido esta foto?

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Entonces sucede un brinco en la continuidad del orden numérico. “Del seis se saltó al ocho”. Ausencia del número 7. Un salto. Se rompe el orden. Aparentemente ya no hay sentido. Pero el brinco cae en un nuevo orden. Es un ocho casi marcial. Reaparecen las líneas rectas de la imagen 1. ¿Sigue el orden? ¿De qué orden estamos hablando?

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Y sobre este nueve, una silueta. No es un paraguas. Parece que allí estuvo una cuerda. ¿Qué sentidos podemos generar? ¿Estamos ante nuevos símbolos? ¿Será posible codificarlos? ¿Entenderlos? ¿O sigue un orden sin sentido? ¿Será que nuestra idea de “sentido” no es la única? ¿Por qué no tomó una foto 10? ¿Está incompleto o inacabado? ¿Será que no podemos entender esos otros sentidos? ¿No nos significará nada y para qué seguirle?

¿Será la promesa de que llegará un autor desconocido a darle un nuevo sentido a la realidad que cambia constantemente?

Sólo Dios sabe

Edificios sustentables

Mayo 2, 2008

Este es un ideal de pieza completa. No creo que sea fácil la proliferación de vecinos amistosos. Vecinos que se animen a ponerse de acuerdo y ubicar centros de acopio para, digamos, cartones, botellas de plástico, envases de vidrio… digo: todas las que se pueda y designar turnos semanales o quincenales para ir a vender todo eso y con esa lana hacer algo para su espacio de vida.

Sí es un ideal, ¿no?

Sólo Dios sabe

Mónadas y monadas

Abril 20, 2008

Alguien llegó a este blog por culpa del siguiente criterio de búsqueda: “carácter incompleto de la verdad”.

Ay Dios…

Marzo 31, 2008

Antes que nada quiero que recordemos quién ES Hermes-Mercurio:

Dios de las fronteras y los viajeros que las cruzan, de los pastores y las vacadas, de los oradores y el ingenio, de los literatos y poetas, del atletismo, de los pesos y medidas, de los inventos y el comercio en general, de la astucia de los ladrones y los mentirosos (…) Hermes es un mensajero entre los dioses y los humanos…” (de Wikipedia, por supuesto)

Y ahora un largo prolegómeno.

En líneas muy generales EL COMERCIO TAMBIÉN ES DIÁLOGO. Esto es posible porque se conectan, vinculan o encuentran dos seres humanos: un comprador y un vendedor (antes del surgimiento de la moneda, se realizaba el trueque o INTERCAMBIO). Estamos ante un fenómeno en el cual dos mundos distintos (otredades) se influyen mutuamente y es aquí precisamente, al enfrentarnos al OTRO y su distinta forma de ser que podemos transformarnos, recrearnos, y darle vida a una NUEVA FORMA DE SER.

Los griegos también nos legaron un saber: que al dialogar invocamos a LO DIVINO. Pero para dialogar es necesario CONOCER AL OTRO. Y para conocer y comprenderlo hay que “ser ese otro” (Carta Séptima de Platón).

Como dice Platón en boca de Sócrates, el BIEN (Verdad, Justicia, Belleza) sólo procede del conocimiento y el MAL es consecuencia de la ignorancia. Ahora: para conocer al otro es fundamental atenderlo -prestarle atención- y en un mundo desequilibrado por el egoísmo (donde los intereses propios siempre ocupan el primer lugar sin preocuparse del otro), es necesario que aquéllos con mejor fortuna escuchen con mayor atención a los que padecen (directa o indirectamente) los efectos de la Injusticia.

Sabemos que la actual coyuntura del comercio global y en especial de los alimentos es inequitativa. La desmesura de la industrialización (obra del ser humano), su vertiginoso ritmo que no nos permite detenernos a pensar y sus ESTANDARIZACIONES, atenta contra lo más valioso: NUESTRA DIVERSIDAD. Pero si trasladamos esto a la relación del ser humano con la naturaleza (la Madre Tierra) entonces vemos que afecta por entero a la Biodiversidad: LA DIVINA MULTIPLICIDAD.

Los procedimientos y conceptos que imperan en la actualidad como “inventario cero”, “just in time”, “uniformidad”, “maximización de beneficios”, “minimización de costos”, “rigidez organizacional”, entre otros, son propios de la industrialización, del fast life. NO PODEMOS NI DEBEMOS IMPONERLOS A LOS QUE PROCEDEN DE UNA CULTURA DISTINTA. Esto no quiere decir que los que procedan de otras culturas no tomen en cuenta estos aspectos del COMERCIO INDUSTRIAL y nos concentremos en la eterna búsqueda del esquivo “justo medio”

Pero digo (con el perdón del Vaticano monoteísta y del pensamiento que se ajusta a una sola verdad, lean a Michel Maffesoli): si el comercio es diálogo y del diálogo surge lo divino: ¿QUÉ ASPECTO DE HERMES-MERCURIO QUEREMOS INVOCAR?, ¿uno donde prime la astucia de los ladrones y mentirosos (para seguir con la cita inicial) o uno que se sustente en el COMERCIO JUSTO?

Productos de la chinampa nació de una idea: construir una red de Comercio Justo. Una red donde se reconozcan valores que no se pueden soslayar (servicios ambientales y culturales) y en la que sus integrantes le den vida a un NUEVO ESPÍRITU, uno que promueva NUEVOS TÉRMINOS DE RELACIÓN ENTRE LOS SERES HUMANOS Y UN NUEVO DIÁLOGO CON LA MADRE TIERRA.

Cuando hablamos de Comercio Justo no sólo hablamos de oportunidades de comercialización, sino de nuevas formas de trabajo. En el Comercio Justo no caben prácticas del mundo industrializado como pagos diferidos, ni la vieja costumbre de obtener crédito de los proveedores (mucho menos cuando éstos son pequeños agricultores o productores artesanales sin capital).

En el Comercio Justo tampoco cabe poner a prueba la capacidad logística operativa de una red de productores que no posee capital de inversión y mucho menos cuando esta prueba consiste en evaluar a los pequeños productores y su comercializadora (Productos de la chinampa) en términos de “eficiencia” industrial.

En el Comercio Justo debe primar la confianza y sobre ésta debemos construir una alianza sin detenernos a cumplir leyes y certificaciones concebidas para satisfacer los intereses de los grandes grupos que todos conocemos. Tenemos que superar las barreras comerciales y culturales que les impiden a los pequeños productores agropecuarios colocar su oferta en el mercado de productos: esto sólo se logra con una INICIATIVA que va más allá de palabras, logotipos, etiquetas, sellos y acciones simbólicas.

Como dice Dionisio Eslava, presidente de Umbral Axochiatl A.C., al referirse a los pequeños agricultores indígenas: “nosotros somos los otros empresarios. Poseemos conocimiento, cultura, semillas y propiedad. Nuestro potencial económico se basa en la tierra. Somos empresarios a los que deben tomar en cuenta para las futuras generaciones. Ahorita nos están despreciando, desaprovechando. No somos “campesinos”, somos empresarios en potencia. Algún día, tal vez, designaremos las verdaderas poíticas de crecimiento y evolución del ser humano”.

Queremos crear una AUTÉNTICA comunidad del alimento, un NUEVO DIÁLOGO, una NUEVA FORMA DE RELACIÓN, UN PROCEDIMIENTO DISTINTO, UNA INVERSIÓN CON MIRADA DE LARGO PLAZO. Tenemos que superar esta terrible y costosa distancia entre el mundo rural y el mundo urbano. Y el peso de esta obra no debe reposar únicamente en el lado de los productores.

Ya sabemos cuál es el rumbo de la “industria orgánica”, en manos de empresas distribuidoras de semillas, de empresas comercializadoras de productos, de empresas agropecuarias creadas “ex-profeso”,  de redes de comercialización que son cualquier cosa menos orgánicas y mucho menos justas.

¿Por qué todos estas doctrinas o ideologías o modas terminan en lo mismo? ¿Por qué terminan alimentando y maquillando a la misma FORMA DE SER y no promueven AUTÉNTICOS cambios?

Productos de la chinampa no nació para convertirse en una distribuidora más de alimentos. Tampoco nació para replicar el modelo imperante. Nació para promover un cambio.
Creemos que hemos dados muestras más que suficientes de que estamos dispuestos a DIALOGAR y cumplir los términos de COMERCIO INDUSTRIAl (que no es COMERCIO JUSTO). No sólo hemos proferido palabras ni promesas sino acciones (y hasta reconocemos lo que nos falta en capacidad y capital… es mutuo aprendizaje y CONOCIMIENTO)… Y seguimos esperando ACCIONES que vayan más allá de una COMPRA DE BUENA VOLUNTAD.

Todos hablan de COMERCIO JUSTO, ORGÁNICO, NATURAL, TRADICIONAL, BIODIVERSIDAD, RESPETO… SLOW FOOD…

Todos hablan… y reclaman, exigen e imponen.

¿Por qué no meten las manos (como los chinamperos cuando trabajan la tierra) y nos ayudan con HECHOS, ACCIONES e INVERSIÓN?

¿Por qué no hacemos de una vez por todas cosas distintas?

Mientras tanto seguimos perdiendo tierras agrícolas alrededor de la Ciudad de México y el abismo del desconocimiento entre ciudad y campo se hace más profundo, agudizando la desvalorización, desconocimiento y pérdida de nuestros productos tradicionales, de nuestra DIVERSIDAD.
¿Hacia dónde vamos?

Sólo Dios Sabe… 

Valor

Marzo 23, 2008

Felipe Pinglo, uno de los más grandes compositores de música peruana, le cantó a Dios un lamento que escuché desde mi infancia: “¿Por qué, Señor, los seres, no son de igual valor?” La canción se llama El Plebeyo, donde el personaje -”Luis Felipe, el plebeyo, el hijo del pueblo, el hombre que supo amar…”- sufre porque se ha enamorado de una muchacha “de noble cuna”. Aparentemente él “no vale” lo suficiente para emparejarse con ella. Por eso sufre.

La igualdad entre los seres humanos está consagrada en documentos de alcance internacional, firmados por un sinnúmero de estados. Sin embargo, Felipe Pinglo nos ha dejado cantando una verdad impajaritable: no valemos lo mismo.

En Economía se suele decir que cuando un objeto (cuaquier cosa) es escaso y muchos lo desean (tiene demanda), entonces vale más. Entonces, si un ser humano es único, distinto e irrepetible… ¿vale poco cuando nadie lo desea?

Sólo Dios sabe

Las mil y una noches (1)

Marzo 23, 2008

Se me ocurrió que era adicto a una serie televisiva. En ella unos detectives le arrancan confesiones a un sujeto. En el primer capítulo lo tienen preso. Cayó en las garras de estos policías de pura casualidad. Ellos investigaban un crimen y detuvieron a este tipo porque no poseía una coartada coherente: no podía explicar qué había estado haciendo en el día y la hora del crimen.

Los policías ya no saben qué hacer hasta que uno, el más violento, decide que ya es hora de jugar rudo y apaga su cigarro en una de las llagas que el arrestado ahora lleva en el rostro. El grito del torturado atrae la atención del resto de interrogadores y discuten la mejor manera de arrancarle una verdad al sospechoso: y sale a relucir todo un clásico: hundir su cabeza repetidas veces en un retrete.

La serie me gusta porque juega con nuestra realidad. Uno se comenta: ¡esas cosas no pasan!

Pero en la serie resulta convincente. Por ejemplo, el sujeto que interrogan en el primer capítulo, con una voz que burbujea al borde del ahogo, dice un número y se desmaya. Los policías toman nota y deducen que se trata de la placa de un coche. Y lo encuentran: es el automóvil donde ocurrió un asesinato que no habían podido resolver. Los detectives creen que están frente a un asesino serial sui generis.

El siguiente proceso de tortura que sufre el preso lo hemos visto en la tele: lo usaron los gringos en Irak: sujeto arrodillado, cabeza tapada, manos atadas a la espalda y elevadas, apoyadas sobre una mesa, para causar dolor y asfixia. Antes de caer desmayado el tipo exclama el nombre de un paraje: allí encuentran el arma homicida. Luego viene el problema: las huellas en el arma pertenecen a otro sujeto, uno al que detienen y se confiesa asesino de la mujer. El asesino confeso, sin embargo, asegura desconocer al torturado.

Fin del programa número uno.

¡Bang! … … …

Marzo 20, 2008

Las interrupciones durante la escritura son escopetazos. Estruendos que ahuyenta a esos pájaros que levantan vuelo -desesperados- desde las copas de los árboles… como en una película de suspenso.

(¿Ideas al vuelo?… … … Sólo Dios sabe)

Jejejeje…

Marzo 12, 2008

Este video está interesante.

Don Cheto El Tatuado

Navidad y Año Nuevo

Diciembre 20, 2007

Un par de semanas de receso…

¿Receso? ¡Receso de qué!

Sólo Dios sabe

Slow Down

Diciembre 13, 2007

 

El 1 y 2 de diciembre culminó, o se cerró, un primer círculo de aprendizaje. Como dijo Raúl Soto, presidente de la Unión de Remeros: “ahora sabes que en Xochimilco no decimos simplemente bienvenidos, aquí te recibimos con el corazón o, como dice esta otra forma náhuatl: que tu corazón se quede con nosotros”.

Creo que no sólo he aprendido a saludar en náhuatl. Hay mucho más. He aprendido a cruzar ese Umbral que te permite ver otra realidad, una donde la naturaleza también forma parte del diálogo y opina, y donde queda claro que los seres humanos somos iguales en derechos y valores. Que a partir del reconocimiento de esta igualdad, surgen muchísimas posibilidades de saber el mundo, otras formas de sentirlo. Que al dialogar en estas condiciones con cualquier otro saber, surge una nueva visión, una nueva cultura. Y que en este caso en particular, está surgiendo una nueva Cultura Ecológica.

¿Cómo elaborar un informe que explique lo que estamos experimentando en Xochimilco? ¿Cómo decir que no tengo ni la más absoluta idea de qué pueda pasar después, que no depende de mí; pero que, de todas formas, intuyo que voy a seguir aprendiendo mucho más?
Escribo esto desde mi casa. Vivo en Coyoacán, prácticamente al centro de una creciente “mancha urbana” a la que llamamos Distrito Federal. Afortunadamente, y para mi gusto, vivo y trabajo en este sitio que aún huele y canta a pueblo, es el barrio de la Concepción. Es un deleite que me permite dejar a un lado mi computadora y tomar un libro para abrirlo y darle una ojeada a la página donde me quedé:

“Hay que decir que el modelo matemático es, para tomar una expresión de Michel Onfray, <obsesivo desde Platón>, y que a ese modelo podemos oponer una <metodología de lo poético, de la intuición y del entusiasmo>”.

Esta cita proviene de Elogio de la razón sensible, libro de Michel Maffesoli. Este sociólogo reflexiona, a lo largo de su obra, sobre el quehacer del “científico social”, un personaje que debe vincularse propositivamente a su no-objeto de estudio. Y, ya en términos de vínculos sociales, el autor dice: “el vínculo social ya no es únicamente contractual, racional, simplemente utilitario o funcional, sino que integra una buena parte de lo no racional, lo no lógico, y lo expresa en unas efervescencias de todo orden que se pueden ritualizar (deporte, música, canto) o son, de una manera más general, completamente espontáneas”.

Yo creo que los vínculos sociales nuncan han sido asuntos meramente contractuales, racionales, utilitarios o funcionales. Siempre han poseído, además de los ejes antes mencionados, estas características no racionales, no lógicas y a lo largo de la historia se han manifestado y/0 expresado en efervescencias ritualistas ya sean éstas espontáneas o programadas.

Cuando nos vinculamos por asuntos meramente contractuales o racionales… cuando dejamos de lado lo demás, elevamos las probabilidades de generar agudos desequilibrios que tienden hacia la apatía o ausencia de visión de largo plazo.

Esto se refleja claramente en los países con masivas desigualdades. Lo hacen evidente sus liderazgos: ¿cómo se vinculan con los “beneficiarios” de sus programas de desarrollo social? ¿Cómo “sensibilizan” a las poblaciones rurales sobre el cuidado a la naturaleza? ¿Cómo participan y qué valor le dan al saber local? ¿Cómo se vinculan los partidos políticos con “las bases”? ¿Cuánto pagan para convocar a sus clientelas?

Por eso mismo, para una vinculación social -y aquí estoy de acuerdo con Maffesoli-, es necesario tomar en cuenta aspectos que van más allá que la mera “ciencia”, de rigurosos pruritos profesionales o de asuntos meramente utilitarios. Esto, a la larga, separa. Necesitamos unir: vincular. Un proceso que debe crecer para consolidar la existencia y permanencia del vínculo.

¿Cómo se expresa o trabaja en ese “algo más”? Aquí Maffesoli introduce lo erótico: “Es importante insistir en ello, pues es verdad que los fenómenos eróticos han sido ampliamente infravalorados durante toda la modernidad. Por lo menos no tenían o no debían tener incidencia pública. Se los toleraba en las obras culturales, pero éstas debían constituir una esfera bien separada de la existencia, que para el resto se entregaba al orden económico y político”.

¿A qué se refiere el autor? A una forma de conocer que transita por la cultura, el arte. “Tal como lo señalaba de una manera un tanto profética Raymond Abellio: <la poesía y el amor son los mayores ingredientes del conocimiento (…) del que la fe y la política (…) son sólo ingredientes menores, ésos que queman la obra en la oscuridad, primer estadio de la obra sin más>”.

Entre los seres humanos, pues, no debería de operar, de manera mayoritaria, el mal entendido “rigor científico”, ni la proclamación de causalidades y mucho menos la canonización de correlaciones elásticas e inelásticas. George Orwell (Autor de 1984, donde aparece el Big Brother is watching you) ya se burló de los escritos y los terminajos que utilizan los más ortodoxos académicos en este giro.

Si tomamos la bandera de Orwell y Maffesoli, por citar sólo a algunos, un proceso de vinculación social debería ser un ejercicio más próximo a la literatura, y realizar la vinculación debería asemejarse a proponer la elaboración conjunta de una nueva representación de la realidad social. En ambos casos, debe vibrar una sensibilidad de orden artístico y la intención de darle origen a una nueva estética, una nueva común identidad, una nueva comunidad, la que surja del vínculo.

Estamos en el orden de la creación. Y cuando un escritor, por ejemplo, se enfrenta a una página en blanco, cualquier cosa puede pasar.

Así nos sumergimos en Xochimilco. Para escribir historias. Y claro, nos tacharon de idealistas.

Al comienzo escuchaba las risotadas y carcajadas de los vecinos del barrio de La Santísima, y opiniones con ceño fruncido de funcionarios públicos, licenciados en ciencias de la Naturaleza y licienciados en “ciencias” de lo social. Éstos últimos, de plano, no entendían de qué rayos estaba hablando. “¿Entusiasmo?, ¿esperanza?… Oye, no vayas a estar generándoles expectativas…” Y yo preguntaba, más idealista aún: “¿no es triste vivir sin expectativas?”

Lo único que puedo decir es que si las expectativas no se alcanzan o no se cumplen, siempre tendremos la oportunidad de escribir una nueva historia.