Duermevela: la eternidad del instante

By maistro

Este presente social posmoderno ya no podemos entenderlo a cabalidad “a partir de una instrumentación teórica clásica sacando a relucir la simple causalidad, la linealidad u otras formas de determinismo”, dice Michel Maffesoli (perdón, pero me tiene entusiasmado la lectura de En el crisol de las apariencias).

Al aventurar una definición de esta posmodernidad que nos cobija, este pensador francés dice: “sinergia entre lo arcaico y de lo contemporáneo”. Vivimos, pues y según esto, en un instante eterno promovido en gran medida por los “objetos de comunicación”: televisión, internet, videos…

“La búsqueda de la relación perfecta con los demás ya no es tampoco “para mañana”, sino potencialmente vivida hoy y sobre todo aquí”. Este presente que vivimos es (o podría ser) nuestro paraíso terrenal. Un todo orgánico que se vincula por todos lados con una lógica interna propia de la Ecología.

Crecer sin sentido aparente, expandirse fuera de la lógica del desarrollo. ¿Más allá del desarrollo? Maffesoli dice: “a una ideología del desarrollo le sigue otra que acentúa el despliegue, es decir, un crecimiento sin finalidad”.

Un caos, un “algo aleatorio”, que “no deja de intimidar a los diversos observadores sociales”.

Si vivimos en un mundo saturado de estímulos que proceden del pasado, del futuro y del presente, ¿no nos encontramos en una especie de duermevela existencial? Adormecimiento vigilante que, según cuentan algunos, es un espacio donde los tiempos se confunden y a veces, sólo a veces, surgen visiones de la realidad, de esa realidad que Heráclito nos comentó que juega a las escondidas. Y a la cual debemos relacionarnos a través del arte, en su más amplia concepción.

De nueva cuenta la pregunta: ¿cómo observar, percibir, dialogar, vaya, cómo vincularnos, conciliarnos y disfrutar esta realidad?

Una duermevela exquisita, con la piel envuelta por el calor del sueño, con las extremidades estiradas en largos movimientos, desperezándose y con los sentidos atisbando por aquí y por allá, descubriendo este borroso amanecer que no se acaba…

Sólo Dios sabe

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Escribe un comentario