El periódico mexicano El Universal, en su edición online, coloca en lugar prioritario una nota encabezada de la siguiente manera:
Ssa denuncia que países ricos acaparan vacunas
En ella, el secretario de salud mexicano, José Ángel Córdova, se queja públicamente. Él ya quiere tener las vacunas contra la gripe AH1N1 y ya tiene pensado a quién vacunar.
En los enlaces sugeridos en la nota mencionada, aparece otra titulado así:
En el mundo hay 343 mil 298 casos: OMS
Los comentarios de los lectores a la primera nota no se hacen esperar y se quejan de que México no posea la tecnología para producir su propia vacuna. Otros, con frustración, afirman que los ricos y los políticos ya tienen “la vacuna”.
La información gira en torno a la urgencia por poseer o tener al alcance la vacuna: ¡hay 343 mil 298 casos en el mundo! Y recordemos que la ciudad de México sufrió un cierra puertas masivo a principios de año, ordenado por el secretario de salud, el mismo José Ángel Córdova, en medio de la premura por contener “la pandemia”.
Ahora parece que todos quieren tener la vacuna y algunos deben andar pensando: ¿y por qué no le decimos a las fábricas que dejen de producir vacuna contra la gripe estacional y que mas bien se dediquen a producir vacunas contra el virus AH1N1?
Bueno, la misma OMS, en su sitio en internet, se hace la pregunta y se responde:
“La OMS no ha recomendado que se deje de producir la vacuna contra la gripe estacional porque ésta provoca entre 3 y 5 millones de casos graves y la muerte de 250 000 a 500 000 personas todos los años”.
Estas últimas cifras, de la gripe estacionaria, parecen más escalofriantes que las de la publicitada “gripe porcina”. Podríamos encabezar una nota así: “En el mundo hay entre 3 y 5 millones de casos graves de gripe estacionaria (la gripe común): OMS”. Y en el interior del texto mantendríamos el escándalo diciendo: “las muertes suman de 250 mil a 500 mil”.
Lo que podemos observar es que los casos de muerte por gripe estacionaria varían, año con año, en un rango de 250 mil casos. Una proporción de muertes de entre el 7 al 10 por ciento si tomamos como base la cantidad de casos graves. En las cifras de la OMS se hace esta especificación: los casos “no graves” no se cuentan. Los casos “no graves” son aquellos como la gripe que te dio el otro día.
En las cifras de la OMS publicadas en El Universal sobre la gripe AH1N1 -alrededor de 4 mil muertes y alrededor de 343 mil casos graves- podemos calcular una proporción de muertes de alrededor del uno por ciento. Igual, sin tomar en cuenta los “casos no graves”.
La gripe estacionaria o común está demostrando, pues, ser mucho más letal que la gripe porcina. Y, como sucede con todos los virus, los que componen la fauna que genera la gripe estacionaria también mutan de maneras insospechadas.
Es decir, urgencia urgencia, es tener las vacunas contra la gripe estacionaria, en dado caso. La OMS muy bien podría ayudar a que México, en algún momento, tenga una cantidad adecuada de vacunas contra la gripe AH1N1. Algún país estará dispuesto a donarlas.
Si de todos modos, si el gobierno mexicano pretende gastar como dos mil quinientos millones de pesos en comprar vacunas, quiere decir que este mismo gobierno mexicano podría reunir una cantidad semejante para invertirla en una infrastructura local para la fabricación de todo tipo de vacunas (que podríamos vender a otros países que en la actualidad se quejan como México).
¿Cuánto gasta un país como México en la compra anual de vacunas?
Claro, no debemos olvidar que la mejor defensa contra la gripe es mantener un buen sistema inmunológico y esta labor comienza por una buena alimentación, seguido por el ejercicio de una vida sana que no esté sometida al estrés diario, donde la sociedad duerma cada noche sin temer que al día siguiente, o en unas semanas, la ambición de unos la abandonen a la incertidumbre.